domingo, 28 de agosto de 2016

Veganismo y medio ambiente



La gente suele preguntarnos: ¿y qué pasaría si todos fuésemos veganos? Tal vez la pregunta más acertada es ¿qué pasará si todos seguimos sin ser veganos? Suele preguntarse en lo referente al medio ambiente, a la sostenibilidad de una alimentación vegetariana a nivel mundial. Dejaremos que hablen los especialistas.

Un artículo de la revista Science advertía que el consumo de carne está directamente relacionado con la extinción de especies.
Un informe del World Watch Institute afirma que el consumo actual de carne conlleva unas implicaciones medioambientales sin precedentes. Dice por ejemplo que "el 70% del terreno agrícola del planeta se destina a pastos para alimentar a los animales que nos comemos. Estos pastos son conseguidos deforestando principalmente selvas. Selvas necesarias para evitar el efecto invernadero y el cambio climático". También da datos impresionantes como que "se necesitan 15.415 litros de agua para producir un kg. de carne de vaca. Casi 9.000 litros de agua para producir un kg. de carne de cerdo y 4.325 para producir un kg de carne de pollo. El derroche energético en la producción de carne es desolador. Cada vez más organizaciones de investigación medioambiental recomiendan pasar a abastecer a la población mundial con productos de origen vegetal mucho más eficientes y sostenibles."
El portal de difusión científica Springer publicó, en junio de 2014, un estudio que lleva por título “Dietary greenhouse gas emissions of meat-eaters, fish-eaters, vegetarians and vegans in the UK” (Emisiones de gases de invernadero provocadas por las dietas de comedores de carne, comedores de pescado, vegetarianos y veganos en el Reino Unido), cuyas concluciones se plasman en este gráfico:

 No es extraño, pues, que la ong ecologista WWF afirmase que "comer carne daña más el medio ambiente que los autos" . Porque es cierto. En el mismo sentido, la ONU publicó un estudio en el año 2010 en el que se daban, entre otros, datos como que "la producción de carne y lácteos, representa el 70% del consumo mundial de agua dulce, el 38% del uso total de la tierra y el 19% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero." y se concluía que era imprescindible limitar (por no decir) eliminar el consumo de alimentos animales. Ecologistas en Acción también señalan el peligro medioambiental que supone la ganadería.

En el 2009, investigadores de los Países Bajos, de la Netherlands Environmental Assessment Agency, publicaron el estudio "Climate benefits of changing diet", en el cual hacen proyecciones de las consecuencias de gas invernadero si la humanidad llegara a comer menos carne, nada de carne o ningún producto de origen animal. Predijeron que el veganismo universal reduciría las emisiones de carbono relacionadas a la agricultura en un 17 por ciento, las emisiones de metano en un 24 por ciento y emisiones de óxido de nitrógeno en un 21 por ciento para el 2050. El vegetarianismo universal similarmente resultaría en reducciones impresionantes de emisiones de gas invernadero.

El 19 de abril de 2016, se publicó en «Nature Communications» un estudio titulado «Exploring the biophysical option space for feeding the world without deforestation». El estudio presenta un modelo matemático, desarrollado por Karl-Heinz Erb y sus colegas del Instituto de Ecología Social de Viena, que compara 500 posibles escenarios para alimentar al mundo en 2050 y revela con claridad que, si no queremos destruir más bosques, la extensión de la actual dieta occidental a todo el planeta resulta insostenible: el 100% de los escenarios son viables si toda la población mundial se vuelve vegana; el 94% lo son si se adopta el relativamente más laxo vegetarianismo ovolácteo; dos tercios si la dieta media se mantiene como hoy; y solo el 15% si el planeta adopta la actual ingesta occidental de carne. (Fuente: elpais.com). La revista Science thabló sobre el estudio en un artículo titulado «Veganism could save the world, new study argues».

 Sigamos. Greenpeace publicó un estudio en 2009 cuya conclusión era que la deforestación de la Amazonia (el pulmón del planeta) era una consecuencia directa del consumo de carne. De hecho, Greenpeace recomienda oficialmente disminuir el consumo de carne.

En octubre de 2004 se publicó en la revista BioScience un estudio que trataba el agotamiento de los recursos hídricos a nivel planetario, donde se afirmaba que «las crecientes demandas impuestas a la oferta mundial de agua amenazan la biodiversidad y el suministro de agua para la producción de alimentos y otras necesidades humanas vitales. La escasez de agua ya existen en muchas regiones, con más de mil millones de personas sin agua potable adecuada. Además, el 90% de las enfermedades infecciosas en los países en desarrollo se transmiten desde el agua contaminada. La agricultura consume aproximadamente el 70% del agua dulce del mundo de ancho; por ejemplo, se requieren aproximadamente 1000 litros (l) de agua para producir 1 kilogramo (kg) de grano de cereal y 43.000 L para producir 1 kg de carne de vacuno. Nuevos suministros de agua es probable que el resultado de la conservación, el reciclaje y la mejora de la eficiencia del uso del agua en lugar de a partir de grandes proyectos de desarrollo». Es decir, la producción de carne implica un derroche irracionalmente enorme de agua potable. Hay que tener en cuenta que la ganadería SIEMPRE implica una previa agricultura. Hay que regar los cultivos para alimentar a los animales y, posteriormente, dar de beber a esos mismos animales. De hecho, casi toda la producción agrícola mundial se destina a consumo ganadero. De ahí la importancia de reducir (eliminar) el consumo de carne, lácteos y huevos.

Siguiendo con el tema del agua, un informe de la ONU de marzo de 2003 plasmaba sus conclusiones en el siguiente cuadro:

 


 Si nos centramos en la contaminación, tenemos que la gandería es la actividad humana que más contamina. La web Respuestasveganas.org , de la que hemos obtenido gran parte de la documentación aquí presentada, nos da datos concretos:
- Amoníaco (NH3): La ganadería produce el 68% de amoniaco inducido por el hombre, el cual contribuye de manera significativa en la aparición de la lluvia ácida.

- Dióxido de carbono (CO2): La ganadería produce el 9% del dióxido de carbono; producido en el proceso para generar el alimento vegetal de los animales.

- Metano (CH4): La ganadería representa el 37% del metano inducido por el hombre, un gas con un potencial de calentamiento global (PCG) 23 veces mayor que la de CO2, principalmente a través de la flatulencia y eructos del ganado. La mayoría de las emisiones de óxido nitroso provienen del estiércol.

"Una tonelada de metano, el principal gas de invernadero emitido por la ganadería, tiene un potencial de calentamiento del planeta de 23 toneladas de dióxido de carbono por cada tonelada de metano. Una vaca lechera produce aproximadamente 75 kilogramos de metano al año, equivalentes a más de 1,5 toneladas de dióxido de carbono. La vaca, por supuesto, lo hace de forma natural. Pero las personas tienden a olvidar, parece, que la ganadería es una industria. Talamos la tierra, plantamos las plantas forrajeras y alimentamos el ganado de forma industrial. Es una empresa humana, no natural. Somos muy eficientes, y por ello las concentraciones atmosféricas de metano han aumentado en un 150 por ciento respecto a hace 250 años, mientras que las concentraciones de dióxido de carbono crecieron un 30 por ciento." Pete Hodgson, Ministro de Nueva Zelanda de Energía, Ciencias y Pesca

- Óxido nitroso (N2O): La ganadería genera el 65% de óxido nitroso de la humanidad, que tiene un potencial de calentamiento atmosférico 296 veces el del CO2, sobre todo a partir de estiércol.

- Nitratos: La mayoría de los nitratos proceden de los fertilizantes utilizados en las tierras de cultivo. El nitrógeno es uno de los principales contaminantes de las aguas subterráneas, los acuíferos, los ríos y embalses, y finalmente de los océanos. En muchos trabajos de investigación se ha concluido que el principal factor responsable de la contaminación de las aguas subterráneas por nitratos es la agricultura. La mejor manera para conservar la vida de los ríos y mares es que el ser humano no intervenga explotando estos ecosistemas. Optar por una alimentacion vegetariana estricta significa reducir la cantidad de tierras cultivadas y evitar la ganadería, de esta forma se evita que el exceso de nitratos causado por estas industrias perjudique el ecosistema marino.

Para ampliar infomación con más datos, argumentos y precisiones, recomendamos consultar dicha web directamente: http://www.respuestasveganas.org/2006/10/argumento-veganismo-no-es-mas_3976.html

CONCLUSIONES: 

-El consumo de carne, leche y huevos es la principal causa del cambio climático.
-El consumo de carne, leche y huevos es una de las principales causas de la contaminación de la tierra y el agua potable.
-El consumo de carne, leche y lácteos es la principal causa de que se estén agotando los recuros alimenticios e hídricos del planeta.
-La dieta vegana no solamente es la más ética hacia los animales, así como ser sana y completa para los humanos. También es la más respetuosa con el medio ambiente.

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