domingo, 23 de octubre de 2016

Esta idea de que las plantas sufren y tienen sentimientos surgió a partir de un libro de Cleve Backster (The secret life of plants) donde exponía sus resultados de conectar una planta a un polígrafo. Numerosos biólogos desmintieron esas conclusiones. Por ejemplo, Galston y Slayman (The not-so-secret life of plants) y otros. Hay quien cita un estudio liderado por el dr Maffiel junto con otros científicos del Departamento de Biología Vegetal de la Universidad de Turín y otro del Max Plank Institute. Sin embargo, ahí sólo se afirmaba que las plantas reaccionan de manera distinta bioquímica y fisiológicamente a diversos tipos de estímulos externos. En ningún lugar se afirma que posean una experiencia mental de tales estímulos ni de sus respuestas. Si alguien conoce un estudio que lo afirme, que lo muestre. Por otro lado, Stefano Mancuso es el máximo exponente de lo que él mismo dio en llamar Neurobiología de las plantas, respecto a lo que diversos biólogos dijeron, en la revista científica Trends in plant sciene (2007), que ese nombre es metafórico y que las plantas no tienen ni neuronas ni cerebro. Pero además, en una entrevista en el diario ABC (23/03/2015), el propio Mancuso dijo que las plantas no tienen sentimientos, "si hablamos de sentimientos como miedo, antipatía, odio, en ese caso, no." Y ante la pregunta de si sufren: "Las plantas están diseñadas para ser comidas y el dolor es un mecanismo de defensa de los animales para huir del peligro. Las plantas no pueden moverse. No creo que sientan dolor, pero no hay evidencias en un sentido u otro". También dijo: "Las plantas no tienen neuronas, ni nervios, pero si consideramos que las neuronas del cerebro de los animales son células que producen y transportan señales eléctricas, en las plantas la mayoría de las células ejercen este tipo de función". Si sumamos todo esto a un principio fundamental de la neurobiología: "la mente y el cerebro son inseparables", es claro que las plantas no son conscientes y, por lo tanto, no sufren.

No hay comentarios:

Publicar un comentario