sábado, 27 de agosto de 2016

¿Qué es el veganismo?

El veganismo es un movimiento ideológico que defiende la igualdad esencial de todos los animales. En consecuencia, considera que todos los animales tienen la misma dignidad y el mismo derecho a poder disfrutar de sus vidas sin ser explotados por los humanos. Mucha gente tiende a considerar esta visión como una posición que da más importancia a los animales antes que a los humanos. Sin embargo, el veganismo defiende que los animales y los humanos tienen la misma dignidad e importancia. Ni más ni menos.
Así, el veganismo se opone radicalmente al antropocentrismo y a uno de sus corolarios, el especismo. El antropocentrismo es una cosmovisión que sitúa al ser humano en el centro del mundo y de la consideración moral. Esta cosmovisión nació en la Antigua Grecia, con el sofista Protágoras y su famosa máxima "el hombre es la medida de todas las cosas". Esta cosmovisión quedó soterrada durante la Edad Media en favor del teocentrismo, pero volvió a resurgir durante el Renacimiento y se ha ido imponiendo paulatinamente en la mente colectiva de la humanidad: los humanos somos el centro del mundo, y el mundo es nuestro. Todo está supeditado a nosotros, y la importancia de algo estriba en la importancia que nosotros le damos. Esta cosmovisión ha conllevado, necesariamente, el especismo: una visión inculcada a prácticamente todos los humanos, según la cual hay especies que son merecedoras de más respeto que otras. Por ejemplo, se nos enseña que los perros y gatos son nuestros amigos, compañeros y miembros de la familia, siendo merecedores de todas las consideraciones afectivas, dándoles el derecho de disfrutar de su vida e integridad. En cambio, los cerdos son nuestra comida, y su vida está supeditada a nuestro apetito, no pudiendo disfrutar de su vida ni integridad en la medida en que afecta a nuestros hábitos gastronómicos. Darle una patada a un perro es maltrato animal; degollar un cerdo, no. Esto es un ejemplo de cómo se manifiesta el especismo en nuestra vida diaria.

Así, la primera consecuencia de aceptar el veganismo (y, por lo tanto, el antiespecismo), es adoptar lo que se llama la dieta vegana. En realidad, esta dieta es la vegetariana (o vegetariana estricta, para diferenciarla de la ovolacteovegetariana que, en realidad, no es vegetariana). Los veganos nos abstenemos de comer cualquier producto alimenticio que sea animal o derivado de animales: carne, leche, queso, huevo, miel, etc. Pero esto es sólo la primera consecuencia y la más visible. Los veganos nos oponemos también al consumo de calquier producto, servicio o espectáculo que conlleve la explotación de animales: circos, zoológicos, equitación, transportes (con cavallos, burros, elefantes, etc), la compra-venta de mascotas, la experimentación animal (sea para cosmética o para el avance científico), tauromaquia, etc. También rechazamos el consumo de prendas de vestir realizadas con pieles o lana. En definitiva, procuramos evitar participar en cualquier actividad humana que requiera de la explotación de animales.

En posteriores posts iremos desgranando y ampliando todas estas cuestiones, responderemos a diversos argumentos antiveganos, comentaremos noticias referentes al veganismo o animalismo en general, etc. Pero antes que nada, queremos dejar claro que (como argumentaremos en otros posts), el modo de vida vegano es un modo de vida sano, que en nada limita ninguna actividad humana. Lo que más polémica causa es la llamada dieta vegana, puesto que hay quien afirma que no es ni natural, ni sana, ni completa. En otro post argumentaremos, con el respaldo de la ciencia, que la dieta vegana es natural para el humano, que es perfectamente sana y completamente nutritiva.

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